Historia real · Ciudad de México

Me llamo Guadalupe, tengo 52 años, y durante tres años pensé que estaba gorda. No estaba gorda: estaba hinchada.

Guadalupe Reyes · Colonia Narvarte, CDMX · Escrito por ella misma
Esta soy yo, en mi cocina, ayer en la mañana. Sin filtro.

Les voy a contar algo que no le he contado ni a mis hermanas. Cada mañana me ponía el pantalón y me quedaba bien. Y cada tarde, a las seis, me lo tenía que desabrochar en el coche de regreso a la casa, con la mano tapándome la panza para que nadie viera. Tres años así.

Hice dieta. Dejé el refresco, dejé el pan dulce, caminaba en el parque todas las mañanas. Bajaba medio kilo, subía trescientos gramos… y la panza seguía exactamente igual. Me sentía tonta. Me sentía fea. Me sentía culpable, como si no me estuviera esforzando lo suficiente.

La misma ropa: 8 de la mañana y 8 de la noche. Eso no es grasa. Yo tampoco lo sabía.

Lo que me dijo mi sobrina, que es nutrióloga

Un domingo, en la comida, se me salió llorando. Y mi sobrina Fernanda me dijo algo que me cambió todo: "Tía, la grasa no cambia de tamaño en el día. Lo que cambia es el líquido. Lo tuyo no es grasa, es retención. Tu sistema linfático va lento."

Me explicó que el cuerpo tiene una red, la linfa, que recoge el agua y los desechos de los tejidos y los saca. Con la edad, con las hormonas, con tantas horas sentada en la oficina, esa red se hace lenta y el líquido se queda en la panza, en las piernas, en la cara. Y que las pastillas para orinar sacan agua un día, pero no destapan el drenaje. Por eso siempre vuelve.

Diez gotas cada mañana

Ella me recomendó LÚCIDA: diez gotas en mi vaso de agua antes del café. Cuatro plantas (galio, trébol rojo, fresno espinoso y raíz de Stillingia) que la herbolaria lleva siglos usando para el drenaje. Sin cafeína, sin nada raro, 100 % vegetal.

Lo que sentí, semana a semana:Semana 1: amanecí sin los ojos hinchados. Semana 2: a las seis de la tarde el pantalón seguía abrochado. Me quedé en el coche llorando, pero de gusto. Semana 4: mi hija me dijo "mamá, te ves distinta". No había bajado ni dos kilos. Pero era otra.
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Si tú también te desabrochas el pantalón en el coche, si también te sientes culpable por algo que no es tu culpa, te lo digo con el corazón: no es grasa. Es líquido. Y el líquido se mueve. Tiene 100 días de garantía; yo no arriesgué nada, y hoy me abrocho el pantalón a las ocho de la noche.

Probar 100 días sin riesgo
R
Rosa María H.Ay Lupita, me hiciste llorar. Lo del coche es mi vida. Ya lo pedí.
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C
Claudia G.Yo llevo un mes. Lo primero que noté fue la cara en las mañanas, después la panza. Vale la pena.
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N
Norma T.¿Se puede tomar con la pastilla de la presión? Le pregunté a mi doctor y me dijo que sí, pero pregunten al suyo.
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V
Verónica L.A mí me tardó como tres semanas, pero la diferencia en las piernas ahí está. Paciencia, muchachas.
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LÚCIDA es un suplemento alimenticio de origen vegetal. No es un medicamento y no sustituye una dieta variada ni un tratamiento médico. Los testimonios reflejan experiencias individuales; los resultados pueden variar. Si estás embarazada, en periodo de lactancia o tomas medicamentos, consulta a tu médico.